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8 formas de financiación para empresas y autónomos


Muchas empresas y autónomos tienen problemas de financiación porque no conocen todas las formas de conseguir dinero para financiar un negocio. Dependiendo del tamaño de la empresa y del sector, hay unas formas de financiación a las que se puede recurrir.

Pero es importante conocer todas las formas de financiación para empresas y autónomos tanto para mejorar la tesorería en una empresa, como para invertir,  independientemente del tamaño del negocio.

Financiación de liquidez para pymes

Todas las empresas y autónomos necesitan liquidez para hacer funcionar su negocio. Porque sin financiación una empresa será como un coche sin gasolina. En este caso hablamos de financiación a corto plazo para mejorar la tesorería del negocio: normalmente para pagar gastos generales. Y las formas de financiación de liquidez para pymes y autónomos son básicamente las siguientes:

1. Pólizas de crédito: es una de las formas de financiación más usadas por las empresas. Básicamente consiste en un importe de dinero que se puede disponer para cualquier uso, de forma total y parcial. Siempre y cuando no se supere el límite máximo de la póliza de crédito.

Lo que convierte a esta fuente de financiación para empresas y autónomos, en un crédito muy flexible. De ahí que la póliza de crédito sea una de las formas de financiación preferida por autónomos y empresas de cualquier tamaño.

2. Préstamos a corto plazo: a diferencia de los créditos, es una fuente de financiación para empresas donde el importe de dinero se consigue de forma inmediata de una vez. Por lo que el pago de intereses es mayor que en la póliza de crédito, porque desde el primer día se dispone de todo el capital. Los préstamos a corto plazo suelen tener plazos de menos de 3 años, por lo que se asemejan a los préstamos personales de los particulares.

Existen muchos tipos de préstamos, por ejemplo dependiendo de si tienen un garantía personal o hipotecaria. De hecho algunos préstamos a corto plazo se usan para financiar impuestos como el IVA o la declaración de la renta del IRPF.

Financiación de inversiones para empresas y autónomos

A diferencia de las formas de financiación a corto plazo en las de inversiones el plazo es mucho mayor. De hecho se usan para financiar compra de inmovilizado, como por ejemplo máquinas o vehículos.

Las inversiones suelen estar presentes en los negocios durante varios años o ejercicios, por lo que van generando ingresos durante varios años. De ahí que la financiación de inversiones para empresas y autónomos tenga mayores plazos de devolución. Algunos de los tipos de financiación más comunes son:

3. Préstamos:  como hemos visto antes, en los préstamos a corto plazo, se diferencian de los créditos en que el dinero se dispone de una sola vez. Y en este caso antes de realizar la inversión correspondiente. Dado que estos préstamos ayudan a financiar la compra de inversiones en empresas y autónomos.

Uno de los tipos de préstamos para autónomos más populares y utilizados cuando se necesita conseguir dinero para inversiones, como por ejemplo comprar un vehículo industrial. Son los denominados préstamos ICO, financiación del Instituto de Crédito Oficial, y que se concede con  unas condiciones ventajosas mediante la colaboración de las oficinas de bancos y entidades financieras.

Dado el elevado de importe que suele suponer financiar inversiones, normalmente este tipo de préstamos tienen importantes garantías hipotecarias. Porque el aval personal no es suficiente para asegurar la devolución del préstamo en caso de impagos.

4. Renting: es un tipo de financiación que supone un arrendamiento de la inversión durante un plazo concreto. A diferencia del préstamo en el renting se usa el bien pero no se adquiere la propiedad nunca. Igual que pasa en el alquiler de una vivienda, por ejemplo. A cambio del uso del bien se paga una cuota o renta mensual, en vez de pagar todo el importe para adquirir la propiedad. Normalmente el renting además de ser una forma de financiación de inversiones, también tiene otras ventajas como un servicio de mantenimiento o de sustitución para el caso de vehículos de empresa. Por lo que el renting supone varias ventajas para empresas que no puedan financiar importantes inversiones pero que sí necesiten usar el inmovilizado en su negocio. De ahí que el renting se use para inversiones que suelen renovarse con frecuencia por cuestiones de su elevada depreciación por el uso, o la obsolescencia por los avances tecnológicos. Además como forma de financiación permite ajustar los gastos a los ingresos de la empresa, sin incurrir importantes deudas por préstamos para financiar inversiones.

5. Leasing: a pesar de que es un alquiler igual que el renting, tiene una ventaja frente a éste. Ya que al final del periodo de arrendamiento financiero se puede adquirir la propiedad del bien utilizado pagando una última cuota denominada opción de compra.

Por lo tanto es una forma de financiación para adquirir inversiones pero con la flexibilidad financiera que ofrece el renting mediante el pago de cuotas mensuales. De ahí que sea un buen sustituto de los préstamos para empresas, en el caso de financiación de activo no corriente.

Financiación de circulante en empresas y autónomos

El circulante estaría dentro de la financiación a corto plazo sin embargo está muy relacionada con la actividad de la empresa: compras a proveedores y ventas a clientes. De ahí que se denomine circulante, al financiar el activo corriente o circulante.

Por lo que es un tipo de financiación que depende de las formas de pago de los clientes, así como las condiciones de cobro de los proveedores. Siendo los tipos básicos de financiación de circulante:

6. Descuento comercial:  consiste en un tipo de financiación de créditos de clientes que estén formalizados en efectos comerciales, normalmente pagarés bancarios o letras de cambio. Hay ciertos sectores como la construcción o la industria donde los pagos son muy elevados y por lo tanto se utilizan de forma habitual los pagarés como forma de pago a proveedores.

Un pagaré supone un compromiso de pago en una fecha futura determinada. Por lo que para anticipar el cobro del pagaré se suele recurrir al descuento comercial. Es decir al adelanto del importe nominal del pagaré descontando unos gastos e intereses por parte del banco o entidad financiera. Los intereses dependerán del plazo, en días o meses, que haya entre la fecha de descuento del pagaré y la fecha de vencimiento del mismo.

7. Factoring:  es otra forma de financiación de los créditos de clientes, lo que supone convertir en dinero en efectivo las facturas pendientes de cobro. De hecho en el factoring no es necesario que los créditos estén formalizados en un pagaré o similar, simplemente la empresa o el autónomo proveedor puede ceder sus facturas a una empresa de factoring que se encargará del cobro de los créditos.

Por lo tanto el factoring es una buena forma de financiación para empresas que no puedan obtener una póliza de crédito o no reciban pagarés de sus clientes de cara a un descuento comercial.

8. Confirming:  es el caso opuesto al factoring, puesto que es una forma de financiación que las empresas y autónomos ofrecen a sus proveedores cuando el plazo de pago es elevado.

Gracias al confirming la empresa simplifica las labores administrativas de pago a proveedores, puesto que esa labor la realiza el banco o empresa de confirming, y además ofrece a los proveedores la posibilidad de acogerse al descuento comercial. Por lo que se les concede a los proveedores un instrumento de financiación casi automático.




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